La Paz, Bolivia

Guía de la ciudad con datos clave, viajes, negocios y cultura.

Resumen

La Paz se desparrama por un cañón andino a 3.640 metros de altitud — la capital administrativa más alta del planeta. Una ciudad de contrastes vertiginosos donde los teleféricos surcan el cielo sobre mercados indígenas, las iglesias coloniales conviven con rascacielos y el Illimani nevado vigila desde el horizonte.

Inmersión cultural

Las tradiciones aymaras y quechuas son parte de la vida cotidiana — desde las ofrendas del Mercado de las Brujas hasta las cholitas luchadoras de El Alto y la fiesta de la Alasita en enero.

Aventura y trekking

Ciclismo por la Ruta de la Muerte, ascenso al Huayna Potosí, trekking en Condoriri y los caminos preincaicos del Choro y Takesi desde el altiplano hasta los Yungas.

Exploración urbana

Recorridos en teleférico, arquitectura colonial, arte callejero en Sopocachi, la feria de El Alto y la escena gastronómica callejera de salteñas y api morado.

Historia y arqueología

Ruinas preincaicas de Tiwanaku, museos de la calle Jaén, el casco colonial en torno a la Plaza Murillo y el patrimonio minero del cercano Oruro.

Puerta a Bolivia

La Paz es punto de partida para tours al Salar de Uyuni, visitas al Lago Titicaca, viajes a la selva desde Rurrenabaque y cruces fronterizos a Perú y Chile.
Resumen de viaje

Para el viajero hispanohablante, La Paz es una ciudad que se vive en castellano y en aymara a partes iguales. El cañón que la contiene se desploma unos 400 metros desde el borde de El Alto hasta el fondo del valle, y sus barrios descienden en cascada por las laderas — desde los mercados aymaras de la zona alta hasta las calles arboladas de la Zona Sur. El Mi Teleférico, una de las redes de teleférico urbano más extensas del mundo, conecta estos estratos y funciona como mirador aéreo permanente. El Mercado de las Brujas en la calle Linares vende fetos de llama disecados, hierbas medicinales y amuletos ligados a la tradición aymara. La Iglesia de San Francisco, con su fachada mestizo-barroca, la Plaza Murillo como sede de gobierno y la calle Jaén con sus pequeños museos forman el núcleo colonial. Cada jueves y domingo, El Alto acoge la feria al aire libre más grande de América. Las excursiones de un día llevan a las ruinas preincaicas de Tiwanaku, al Valle de la Luna de formaciones arcillosas y a la Ruta de la Muerte para ciclistas de montaña. La Paz es también punto de partida para el Salar de Uyuni, el Lago Titicaca y el Amazonas vía Rurrenabaque. El soroche (mal de altura) es frecuente al llegar: aclimatarse despacio, hidratarse bien y masticar hojas de coca.

Descubre La Paz

Diez líneas de teleférico identificadas por colores cruzan el cañón desde El Alto hasta la Zona Sur, ofreciendo vistas ininterrumpidas del Illimani, el Huayna Potosí y el caos urbano que tapiza las laderas. Un viaje cuesta pocos bolivianos. Las líneas Roja y Amarilla atraviesan las secciones más espectaculares; los trayectos al atardecer son imperdibles — la ciudad se enciende mientras la oscuridad llena el cañón.

Misiones diplomáticas en La Paz

3 misiones en esta ciudad, agrupadas por región.